Home office: Trabajar en remoto no es para todos, y esta bien.

Trabajar en remoto siempre ha sido un tema recurrente en el mundo del desarrollo. Es genial, si sabes adaptarte y llevar el ritmo de no estar en la oficina. Muchos quieren un trabajo remoto, es cierto, este estilo de trabajo no es para todos. Si aún no has trabajado en remoto, debes darte la oportunidad  de aprender a trabajar sin oficina, si ya trabajas en remoto ¡felicidades!, disfrútalo. Pero, si eres de las personas que no disfrutan trabajar a distancia, y eres más afín a tener un lugar separado de tu casa para ser productivo, bueno, ¡felicidades también!, te conoces y sabes cómo ser más efectivo en tus tareas.  Trabajar en casa tiene implicaciones, no todo es unicornios y arcoíris.

El home office trae ventajas, pero también problemas.

Para ser efectivo en tus tareas, si trabajas en casa debes tener un sitio aislado donde te puedas concentrar, esto puede ser harto complicado en hogares con muchas personas, mascotas o niños. Las personas en casa puede que no estén preparadas para darte tu espacio y tiempo. Cualquier punto que designes como oficina en casa va a implicar que inviertas un mínimo de dinero, si, tu dinero, para tener una oficina en  forma. Vas a tener que comprar sillas, escritorios, monitores, impresora, cables, gadgets, iluminación, … También, dependiendo de tus necesidades vas a necesitar una conexión estable de internet y en casa, va a existir la posibilidad de que miembros de tu familia ocupen la conexión en horarios laborales para streaming, videojuegos o cualquier actividad que te robe ancho de banda. Hay costes ocultos en trabajar en remoto que puedes no contemplar si apenas inicias.

Trabajar en el mismo lugar donde descansas es difícil.

Es posible que seas una persona que está programada para trabajar en la oficina y descansar en la casa. En el momento que mueves tu punto de trabajo a tu hogar vives una incomodidad constante, no te sientes productivo o productiva y por consecuencia no rindes lo que deberías. Esto no es un problema, es una preferencia personal. Habemos personas que nos sentimos a gusto de trabajar en casa y hay personas que se sienten a gusto dejando el trabajo y los problemas de la oficina en la oficina. El punto oscuro de trabajar en casa es que no puedes dejar la oficina del todo, siempre tienes la tentación de trabajar más horas y algunas veces tus jefes o compañeros pueden tener esta tentación también. Poner límites es difícil cuando eres un profesional remoto.

El burnout también ocurre en los profesionales remotos.

El síndrome del empleado quemado o burnout es un asesino silencioso. No sabes que lo tienes hasta que es demasiado tarde. Un síntoma común de las personas que lo sufren es la ansiedad antes del trabajo. Pero, si tu trabajo está en tu casa, puede ser más difícil de diagnosticar. Los problemas de casa y de oficina se juntan dificultando que tu encuentres las causas que ocasionan tu ansiedad. Si trabajas en una empresa que no sabe poner límites, entonces tus jefes pueden ver tu trabajo de oficina de 9:00 a 17:00 como una guardia de 24 horas. Esas horas que te ahorras de tiempos de trayectos, tus superiores las pueden ver como horas de trabajo extra sin paga. Una cultura empresarial tóxica en remoto es más dañina que una cultura de trabajo tóxica en la oficina.

Socializar en persona es importante.

En la oficina no solo vas a trabajar, también vas a socializar en cierta medida, sí, existen aplicaciones  para computadoras y teléfonos, pero estas pueden no ser suficiente para ti. Es válido que desees ir a la oficina para socializar con tus amigos y compañeros. Hay personas que necesitan socializar más que otras, cualquiera que sea tu caso ten en cuenta que vamos a la oficina a trabajar pero también a socializar. Vas a pasar más tiempo de tu vida con tus compañeros de trabajo que con tu familia, si esto es relevante para ti y no puedes dejar de ir a la oficina, está bien.

Conclusiones.

Te recomiendo que intentes ser un profesional remoto al menos una vez en tu vida. Es posible que no quieras regresar a la vida de oficinista, pero también es válido que no te guste y sientas que tu lugar está en la oficina. Aunque en estos momentos el trabajo remoto está en auge, esto no quiere decir que debas moverte a un flujo de trabajo con el que no te sientes a gusto.

 

Autor imagen: Christopher Gower.

Gustavo Sánchez
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Soy especialista en escribir software de calidad. Mediante el uso de marcos de trabajo, técnicas y automatización de procesos he podido reducir los costes operativos de los sistemas de la empresa. Sistemas confiables y adaptables producen clientes felices.