La pasión por programar esta sobrevalorada.

La pasión por programar puede ser importante si te quieres dedicar a esto. Tener pasión por algo no garantiza nada, ni tampoco tiene algún significado más allá del personal. Esta no debería ser un indicador de nada, te doy mi opinión.

Hace unos días, leí un tweet del CEO de una empresa colombiana dedicada a la formación profesional. El texto en cuestión sugería que debes amar todo el proceso de desarrollo de software, tener pasión por ello, y si no la tienes, bueno, deberías dedicarte a otra cosa. Esto no es una crítica a esa persona, me llama la atención que esta idealización por la pasión se da por hecho. Como esta fuera un prerrequisito para dedicarse a esta profesión.

La pasión es subjetiva.

La pasión es un sentimiento, irracional, que no podemos controlar. Esta nos puede servir como motor para emprender acciones, también darnos inmensas satisfacciones. La veo como un medio, ni siquiera como el fin. No todos podemos tener motivantes pasionales para completar nuestras actividades, porque no todos los trabajos en todo momento producen satisfacción; tampoco es el fin de un trabajo producir satisfacción. Llevo más de una década dedicándome a esto y ni siquiera puedo decir que sienta pasión. Me gusta programar, lo disfruto, también me gusta aprender cosas. Pero, también me gusta disfrutar de mi tiempo libre, apagar la computadora y olvidarme de la programación por varios días.

La satisfacción del trabajo.

Puedes estar en un trabajo que no te guste, que sea monótono o aburrido, o que simplemente no despierte en ti sentimientos. El trabajo no tiene que producir satisfacción, puede hacerlo, no es necesario. El trabajo es un esfuerzo que aplicas para obtener un resultado y agregar valor. Cuando tu trabajo genera un cambio positivo, lo disfrutas, aunque sea una tarea aburrida. Muchos trabajos, por definición, no pueden ser divertidos. ¿Qué pasa con estas personas que están en un trabajo así?, ¿deberían buscar un trabajo que si los apasione?. La respuesta depende de cada persona. Si esta decide solo usar su trabajo como medio para subsistir sin desarrollar ningún vínculo emocional, está bien.

Pasión no es igual a resultados.

Se espera que des resultados repetibles y cuantificables en tu trabajo, la pasión no es una métrica ni un indicador de nada. No tienes que estar comprometido ni vinculado para dar resultados. Puedes hacer un trabajo excelente sin tener pasión, entiéndase excelencia como hacer algo bien de forma repetible. Para hacer esto necesitas medir, evaluar, planear, actuar y decidir, ninguna de estas cosas está relacionada con los sentimientos.

La pasión es un arma de doble filo.

Cuando un empleador o compañía te hable de pasión, puede que tenga intenciones oscuras. Las personas que disfrutan lo que hacen son más propensas a sufrir abusos. Alguien puede justificar la explotación laboral como «ser apasionado», o las quejas por ambientes laborales hostiles como «falta de pasión».  Tus decisiones laborales deben de hacerse con el lado lógico del cerebro, no con tus emociones. Cuando alguien te pide que sientas en lugar de que pienses; las intenciones de estas personas es que no razones o prestes atención a lo que está pasando. Tus decisiones laborales jamás deben estar en el plano sentimental. Estás haciendo un trabajo; das horas de tu vida para obtener una paga.

Conclusiones.

Este texto es una opinión. Si tu eres una persona apasionada que tiene la fortuna de dedicarse a lo que ama, felicidades. No todos los trabajos ofrecen esta facilidad, ni tampoco deberían. Si, por el contrario, utilizas tu trabajo como medio para sobrevivir y tus deseos y pasiones se encuentran en otro lado, está bien, es perfectamente válido.

Gustavo Sánchez
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Soy especialista en escribir software de calidad. Mediante el uso de marcos de trabajo, técnicas y automatización de procesos he podido reducir los costes operativos de los sistemas de la empresa. Sistemas confiables y adaptables producen clientes felices.