Trabajar como Contractor. ¿Me conviene?

En este post te voy a hablar acerca de del modo de trabajo de contractor. Sus pros, sus contras y mi experiencia personal.

Los salarios estadounidenses son muy jugosos. Si vives en centro América, Sudamérica, o incluso en España; el techo salarial se alcanza rápido. Llega un momento donde es difícil aspirar a un mejor salario. Es aquí donde aparece la opción de trabajar para una compañía angloparlante, que en general, pagan mejor. Un salario de entrada, como  6000 USD por mes, es jugoso, comprándolo con los salarios locales.

Inglés, inglés y más inglés.

Resulta obvio que debes hablar el idioma, para aspirar a este tipo de trabajos no basta “entenderlo pero no hablarlo”. No tienes que tener habilidades superiores de escritura. Existen herramientas que te pueden ayudar en este aspecto del lenguaje. Como por ejemplo: Grammarly o Language Tool. Esto no es un anuncio, uso estas herramientas en mi día a día. El coste anual de la membresía lo vale.

En mi experiencia, la gramática y reglas de ortografía tienen menos peso.  Tiene más prioridad la fluidez, pronunciación y el poder expresarte consistentemente. Así como los niños pequeños aprenden. Primero hablan, luego aprenden las reglas que rigen el lenguaje. Este mismo proceso aplica para los adultos.

¿Qué tal están tus finanzas?.

Ser contractor va a agregar una carga administrativa importante a tus finanzas. Aunque tus labores sean de empleado, en el papel eres un proveedor de servicios. Esto significa que no hay una relación contractual empleado-patrón. Las indemnizaciones por despido no aplican. Tu empleador puede reservarse el derecho de prescindir de tus servicios en cualquier momento. Vas a funcionar como un freelance. Si no te sientes a gusto con ser freelance o autónomo, te recomiendo no aventurarte en este modo de trabajo.

Deberás tener un monto de dinero apartado para solventar tus gastos personales. También tus gastos profesionales. Puede que tu empleador se haga cargo de tus gastos relacionados con trabajo, pero serán vía devolución. Gastas en equipo o insumos, envías la factura, luego recibes tu dinero de vuelta. Si no tienes un apartado para esto, vas a sufrir unas semanas en lo que te aplican la devolución.

Siempre puede existir la posibilidad que no te guste la empresa, o que las cosas se pongan feas. El fondo de emergencia te puede ayudar a salirte rápido de un lugar que ya no es cómodo para trabajar.

¿Sabes de impuestos?

Al no ser un empleado. La responsabilidades fiscales corren de tu cuenta. Deberás presentar tu declaración y pagar mensual o anualmente tus respectivos impuestos. No todo el dinero de esa transferencia que va a caer directamente a tu cuenta es tuyo. Incluso, en algunos países, adicional a los impuestos se pagan cuotas fijas. Como en el caso de España.

Del dinero que recibas, una parte deberá ser apartada. Dependiendo de tu legislación podrás aspirar a deducir algunos gastos que harán el monto que pagas de impuestos menores.

Te recomiendo, contratar la asesoría de un contador público. Hay ciertos casos donde recibir dinero como contractor puede afectar otros beneficios fiscales. Cosas como intereses de hipoteca, facturas médicas, planes de retiro, colegiaturas, gastos educativos o de guardería; puedes perder beneficios fiscales. De nuevo, consulta con un contador público tu caso.

Tipos de cambio, cargos y comisiones.

Algunos cargos pueden ser aplicables. Hay un coste de mover dinero de un país a otro. Plataformas como Deel buscan hacer fácil el pago de empresas a profesionales; sí, pero esto no es gratuito, tiene un coste. Este coste se lo cobran a tu empleador y también te lo van a cobrar a ti. Va a haber al menos dos cargos.

El primero: el cargo por conversión de moneda. Si tienes cuentas en divisas diferentes a las del país. La plataforma puede cobrarte una tarifa por hacer el cambio a tu divisa.

El segundo: el coste de transferencia. Dependiendo de la plataforma que uses para recibir el dinero. Tu proveedor puede aplicarte un cargo fijo o por un porcentaje del monto a recibir.

También. El tipo de cambio utilizado para convertir a tu divisa será menor al tipo de cambio interbancario. No esperes recibir el mismo tipo de cambio de la venta de divisas.

Conclusiones.

Tener un sueldo de seis dígitos en dólares, es posible. No viene gratis, tiene implicaciones. Mismas que debes tener en cuenta. Tu salario puede aumentar como contractor, también aumentara tu propia carga de trabajo administrativo.

 

 

 

Gustavo Sánchez